CON EL PODER DE DIOS TODA ENFERMEDAD SE CURA:JAVIER DE LA ROSA SÁNCHEZ.
°Tiene 47 años de sanar gente en todo México.
°Desde los 11 años cura por revelación Divina.
°No tiene un lugar fijo, anda de Ciudad en Ciudad.
°En promedio diario cura a 10 personas y, a veces hasta 20.
AUSENCIO RIVERA/VOCESVER.COM
Veracruz, Ver.- a 7 de Agosto 2018.-Con el poder de Dios no hay enfermedad que no se cure afirmó Francisco Javier de la Rosa Sánchez sanador de Dios quien se encuentra de visita en este puerto para curar a todo aquel enfermo que acuda a él.
Con 47 años de sanar gente en todo el país, el entrevistado afirmó que todo se puede curar como: VIH-Sida, Cáncer, problemas de los pulmones, tuberculosis, problemas de las rodillas entre otras enfermedades.
En conferencia de medios dijo que atiende en promedio a diez personas diarias, a veces 15 y hasta 20.
Para el sanador de Dios no existe enfermedad que no se cure, al tiempo que dijo yo comencé a sanar gente a los 11 años por revelación divina.
Asimismo dijo que su mente puede ver seres espirituales y, platica con ellos,» ellos me empezaron a guiar para curar, yo no tuve maestros en la tierra».
Actualmente me encuentro en una casa particular del puerto de Veracruz, pero me pueden localizar a través del teléfono 6641113061, para que las persona interesadas me llamen y les demos una cita, con gusto los atendemos.
El costo de la consulta es de 200 y, 300 pesos dependiendo de la persona.
El entrevistado estará en Veracruz una semana, de ahí saldrá a otras ciudades, pero regresa.
Dijo que él labora de ciudad en ciudad, «normalmente tengo gente que me dicen cuando llego a cada lugar tengo 20 personas que requieren de tus servicios». Dijo que recorre todo México y, solo se le puede localizar por teléfono.
Explicó que en media hora o a más tardar 40 minutos la persona que atiende queda completamente sana, aseguró.
Mi trabajo es ayudar a equilibrar los cuatro cuerpos que nos componen para curar a las personas.
1 .- El cuerpo de la mente. 2 .-El cuerpo emocional.- 3.- El cuerpo físico. 4.- La parte espiritual.

